| lyric | Cuando detengo la mirada sobre tu amor que ya pasó bajo las sombras de la enramada parece que oigo tu dulce voz. Pero en el rancho, triste, peno porque ya sé que no vendrás, y de amargura mi vida lleno porque a mi ser llegó de tu alma la maldad.
En tu amor yo cifré mi querer cuando tu ardías de amorosa fe. Pero fue tan mezquina tu pasión que me sentí herido con tu honda traición.
Cuando te fuiste de mi lado y destrozaste el amor mío, quedé de angustia atormentado por el gran desengaño traidor. Y hoy comprendo que en tu vida no hay el venturoso afán, de un infinito amor, en mis oídos ya no quedarán tus suaves voces como un rumor.
Como venganza a tu grande falsía, ningún recuerdo tuyo guardaré, y he de olvidarme que tu alma fue mía y que a tu rostro divino adoré. Si me olvidaste, yo también te olvido, y si algún día te acuerdas de mí; piensa que en toda tu vida ha caído todo el desprecio que en mi alma yo sentí. |