| lyric | El último pucho de humo enrulado que lleva en su danza mi dulce pensar, deambula hasta el cielo, buscando el camino plagado de notas asciende y se va.
Quién sabe si ella verá mi mensaje tan tenue, tan breve, ya tan celestial, aspiro el tabaco y aspiro el aroma de su frágil cuerpo, mi amada inmortal.
No hay lejos ni cerca, te tengo en mis dedos y abrazo tu cuerpo blanco y virginal. Un pucho es la vida, consumo las horas y solo me quedan cenizas, no más.
Un pájaro en vuelo, mi último pucho, apago su brasa y en la oscuridad, estoy desolado pensando en tu ausencia. Una nube triste me mira y se va.
Y son ya cenizas tu imagen, mi pucho, son como la vida, sombras y no más, queda en mi memoria la existencia ardiente de tu amor y toda su fragilidad. |