| lyric | Se te acabaron esta vez todos los cortes; para milongas no te responde el pellejo... Sonaste, viejo, y tus recortes ya no dan más, cuando pretendés tallar. Cada vez que te mezclás en un entrevero llevás un saldo que va sólo en contra tuya, y te apabulla cualquier fulero si alzás la voz decidido a compadrear.
¡Sonaste, viejo!... Ya no hay remedio; pero me acuerdo cuando eras mozo, eras de empuje y peligroso, eras un tigre para el amor... Hiciste roncha en la bacanada; y hasta mujeres de alto vuelo creían, locas, llegar al cielo, si algo le dabas de tu favor.
No quedan pibas que te lleven el apunte; por tu parada ya nadie queda perplejo, ¡Sonaste viejo!... Y no hay repunte si la vejez nos comienza a cacarear. Se te ve solo cuando vas por cualquier parte, ni el más amigo de otros tiempos te saluda, nadie te ayuda, nadie comparte tu gran dolor, aunque te viera llorar.
¡Sonaste, viejo!... Y sin embargo todos comentan muchas hazañas que realizabas en tus campañas cuando la dicha te sonrió... Y hasta recuerdan de aquella inglesa que era tan linda, que te quería. Pero que al cabo, la pobre un día, por tus desprecios se envenenó. |